No sabía como empezar mi nuevo blog, siempre cuesta enfrentarse a una "pantalla en blanco". Pero en este caso se trata de un reencuentro, porque parece que va a ser retomando uno de los primeros comentarios que hice en mi antigua bitácora... Yo era, o eso creía, una inmigrante digital, parecía que hubiese llegado en patera hasta una clase de psicopedagogía (tarde, como siempre) y me empezaron a hablar de una tal WebCt, que teníamos que abrir nuestro correo de la uah para saber la contraseña (correo que en 3 años de magisterio no me había dignado a utilizar) y hasta teníamos que empezar un blog...
Entonces encontré en el periódico 20 minutos una viñeta que me pareció curiosa; una de unas ratitas que iba muy bien para representar la situación. Esa misma que ha utilizado un año despues Alejandro.
Supongo que, sacando mi carácter nativo, aunque torpe (porque me costó algunos intentos) colgué esa misma viñeta en mi vieja bitacora.
Bueno, y curioso destino, un año después me encuentro con esas "viejas amigas" para empezar una nueva asignatura. Esta vez hago un test para saber si somos nativos o inmigrantes digitales y me identifico con la "ratita moderna" para algunos, o la "ratita friki" para otros. Pero yo no soy así, o al menos no soy tan radical como se describe en esas lecturas. Yo he estado en los dos bandos, y...aunque puedo dominar las herramientas digitales con soltura, o con más soltura que algunos otros, también he vivido sin videojuegos y he salido a jugar a la calle, aún corriendo los riesgos de montar en bici sin casco y hasta repetí curso sin que fuera traumático para mi.
He leido los textos que tratan el tema y no gritaría al mundo que soy una nativa digital porque no me veo así. Simplemente he sabido adaptarme a los tiempos y disfruto de las nuevas tecnologías. Pero no soy ese "ser" sin sentimientos que se esconde tras una pantalla de ordenador, renunciando a su vida social y perdiendo todas sus muestras de afecto con los demás. Ese "ser" solo es un peligro que acecha que no se da en la mayoría de los casos.
Supongo que es responsabilidad nuestra, como educadores, evitar estos peligros, pero no se trata de suprimir el uso de "lo digital", sino de hacer "un buen uso". Está claro que es algo que debemos trabajar de manera transversal en nuestra labor educativa, de hecho así es como se contempla, no sólo que aprendan el uso de estas herramientas sino que aprendan a utilizarlas de forma coherente y compatible con el resto de herramientas.
Por eso no me ha gustado el símil con los tipos de pensamiento o con el modo en el que está organizado nuestro cerebro. Por lo menos yo no soy así y... no quiero ser así. No quiero un cerebro donde lo más importante sea "buscar webs sobre peliculas, deportes y videojuegos" y que tenga una mínima capacidad para escuchar o muy poca sensibilidad con los seres de mi entorno. YO NO SOY ASÍ. El hecho de que tener que utilizar internet como herramienta de trabajo no me cause dolor de cabeza tampoco es síntoma de que haya vendido mi alma al diablo. TENGO ALMA SEÑORES, y también PC, MP3, Cámara digital, móvil con camara de fotos, bluetooth...
"Habrá que tener cuidado para no chocar con el cristal que tenemos en frente"

3 comentarios:
Me ha encantado tu reflexión sobre los nativos y los inmigrantes digitales, aunque según se desprende de su lectura tú perteneces a los nativos.
Otra cosa es que tengas que estar enganchada a las nuevas tecnologías.
Son cosas diferentes, poniendo un símil:
Uno puede tener cualidades para la natación, ser un buen nadador y dominar todos los estilos, pero eso no quiere decir que se tenga que pasar toda la vida nadando.
Utiliza sus cualidades cuando le apetece o lo necesita.
Un abrazo
Loli
Hola
Muy buena manera de empezar Cristina, incluyo el poema del niño-robot.
No sé por qué separas las emociones de este mundo digital, yo creo que si la WEB.2.0 ha tenido éxito ha sido justamente por la humanización de las tecnologías digitales, por la inclusión de temas emocionales (que no sólo sexuales que desde luego también). Pero la cada vez mayor participación de los internautas en páginas como los wikis, los flircks, myspace, youtube, etcl, etc... compartiendo archivos de texto, de audio, de vídeo, etc... sin olvidarnos del messenger, y tantas relaciones virtuales, todo ello está de los humanizado, ¿no? aunque desde luego, es un contexto muy diferente al de las relaciones cara a cara.
Os di este material para reflexionar dónde nos situamos nosotros y nuestros futuros alumnos en esta cultura emergente. Yo desde luego soy un inmigrante, que se mueve con cierta soltura entre ambos mundos, pero con esfuerzo, sin duda. Lo que me pregunto es hasta qué punto incluimos todo esto en la escuela, hasta qué punto incluimos estas nuevas maneras de pensar de los alumnos, y sin que tengan que robotizarse, sino para todo lo contrario, para justamente, humanizar más la enseñanza. Espero que tengamos tiempo de ir desarrollando más esto.
Un saludo y felicidades por tu blog
Alejandro
Hola nativa digital:
soy una inmigrante digital, me encanta este nuevo tipo de comunicación y por supuesto de acceder al conocimiento, pero desde luego veo una gran diferencia entre los nativos y los inmigrantes.
Primero de acceso a las mismas: los nativos parece que lo teneis todo como si fuera "dado", y para nosotros, los inmigrantes, todo es "nuevo". Por eso creo que a los inmigrantes que nos gusta nos gusta mucho, porque lo tomamos con una distancia que nos permite valorarlo precisamente porque no lo tuvimos.
Pero también nos cuesta mucho más.
Segundo de sentido de las mismas: nosotros las vemos en el contexto de que son un complemento, no necesariamente lo más importante; bastantes de los nativos lo ven como algo con el mismo valor que otras formas de comunicación más cercanas y que , quiero pensar por todo lo que he podido disfrutar de ellas, que no pertenecen al pasado; quiero pensar que los nativos digitales también podrán disfrutar de ellas.
Uno de los retos, como educadores, es el uso que debemos o podemos hacer sobre ellas en la escuela.
Creo que necesariamente hay que cambiar las formas de hacer; es decir no podemos enseñar en la escuela a conducir "carros" cuando ahora lo que van por las carrtereas son coches. La cuestión estará en la medida y el equilibrio y en enseñar el valor de lo esencial y el peligro de la dependencia que tienen estas (al igual que caulquier otras) formas de comunicación. Que nos sirvan para desarrollarnos y no para alienarnos. Creo que ese es el camino.
Bueno Cristina, gracais por el artículo y por el enlace (interesante, tanto el articulo, comno los comentarios) que mandas, Me ha servido para reflexionar y quizás para arrancar de nuevo, que yo también estaba algo estancada.
Asun
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