En algún sitio escuché la frase: "Todo tiene que cambiar para que nada cambie". En septiembre tenemos grandes "hitos" que se repiten año tras año, pero el paso del tiempo hace que nuestro papel como protagonistas cambie. Se acaba el verano y llega la "vuelta al cole", al instituto, a la universidad... ¿y ahora? ¿al trabajo?
Cuántas veces hemos deseado acabar los estudios, olvidarnos de tener que ir a clase, de tomar apuntes, de examinarnos, de estudiar... Pero algunos decidimos entrar en ese mundo "académico" y volver a clase ocupando otro puesto, el del profesor, para "dar apuntes" o por lo menos aportar algo a nuestros alumnos, examinar y a la vez examinar día a día nuestro trabajo, hacer que estudien, que aprendan y estudiar y aprender nosotros de ello. No sé cómo va a ir esta etapa, ni sé cuándo va a empezar exactamente, solo veo que llega septiembre y la gente habla de "vuelta a la rutina", como si nada hubiese cambiado. Y todo cambia, aunque no podamos apreciarlo si no nos paramos a pensar. Porque... todo tiene que cambiar para que nada cambie.

2 comentarios:
Hola wapa:
Entiendo perfectamente a lo que te refieres y sabes una cosa estoy deseando que llegue a vivir esa vuelta al cole como una rutina pues significaria que hemos cumplido con el objetivo que nos hemos marcado durante este tiempo.
Un beso y animo por tu vuelta a la fac. ;-)
Qué sorpresa María!
La verdad que no esperaba que alguien siguiera leyendo mi blog ahora que ha terminado el curso, pero me alegro mucho. Espero que yo también te pueda seguir leyendo a ti.
1bsito
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