
Han pasado ya unos días y me encuentro más calmada. Esto ha dado paso a mi autorreflexión. Quizá con este texto unifique la teoría y a su vez sea capaz de entender esta metodología "especial" que hemos seguido a lo largo del curso. Como dice el texto: "Tanto en el aprendizaje como en la terapia, la conversación silenciosa consigo es tan importante como la conversación con otros. Este autodiálogo, o autorreflexión, involucra la capacidad de hablar consigo de manera dialógica". Es precisamente esa autorreflexión lo que para mi da sentido a esta forma de trabajar que nos han planteado. Un trabajo que nos dota de gran autonomía y, por tanto, de total responsabilidad de nuestro proceso de aprendizaje. No solo decidimos si aprendemos, si no que elegimos lo que vamos a aprender. Seguramente yo no me he quedado con las mismas cosas que el resto de mis compañeros, el material ofrecido y la forma de trabajar ha sido la misma, pero cada uno hemos empleado distintas estrategias personales, tenemos distintos intereses y eso es lo que va a hacer que nuestro aprendizaje también sea diferente.
El uso de los blogs incita a esa autorreflexión; desde ellos tomamos las clases con algo más de distancia y podemos hacer nuestra aportación personal de lo que más nos interese, nos llame la atención o simplemente de lo que nos venga en gana.
El otorgarle esa responsabilidad al que aprende tiene ciertos peligros, ya que pueden llevarle a la desorientación e incluso hacer que caiga en el desinterés al no encontrar su sitio. Requiere un esfuerzo, algo que me parece asumible en el nivel universitario en el que nos encontramos, pero que tengo mis dudas para que sea aplicable a otros niveles (aunque estaría adaptado a las características de esos alumnos para evitar ese error).
También me preocuparía el tiempo, ya que con esta forma de trabajar, por lo menos a mi entender, más que conocimientos propiamente dichos, lo que se generan son actitudes y capacidades. Algunas de ellas todavía latentes. Quiero decir que muchas veces no somos del todo conscientes de lo que hemos aprendido, y, de repente, surge la ocasión y por algún lado emergen esos aprendizajes. Esto también es válido para nuestra situación, pero en el caso de la enseñanza obligatoria debería revisarse de manera que diera tiempo y podamos cerciorarnos de que han adquirido un mínimo de conocimientos.
Como dije en mi anterior comentario: me quedo con la idea de no sentirme omnipotente y trabajar de forma conjunta con los alumnos (y añado compañeros, maestros... y todo el que me pueda enseñar algo). Ayudar a que ellos aprendan y aprender yo misma con ese proceso. Y ahora la duda que me surge es: ¿qué has aprendido de nosotros? ¿alguien ha aprendido algo de mi?
Yo, seguiré aprendiendo con la idea de los mcguffings educativos:
"El protagonista siempre consigue lo que busca pero a cambio de jamás
conseguir lo que realmente busca".
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